Cual seria la mejor opcion: panel solar flexible o rigido

Panel solar flexible o rigido

El panel solar es el gran aliado del ahorro. Gracias a los paneles solares, podemos convertir de forma gratuita la energía solar en electricidad y, por lo tanto, disponer de un suministro diario con el que evitamos la contaminación en el planeta y el derroche de energía.

Estos paneles solares son muy útiles en toda clase de situaciones y cada vez es más habitual encontrárnoslos en los tejados de las casas, así como de los vehículos.

Si estás interesado en el ahorro y quieres disponer de una herramienta que te permita disfrutar de un menor gasto en energía, deberías de considerar el comprar un panel solar.

Sin embargo, cuando vayas a comprar uno, te encontrarás ante la gran disyuntiva. Tendrás que elegir entre un panel solar rígido o un panel solar flexible.

Cada uno de estos paneles solares está recomendado en según que situación por lo que puede darse que, para un usuario en concreto resulte más interesante un tipo de panel, mientras que para otro resulte más necesario otro completamente diferente.

En este artículo, vamos a tratar de ayudarte a elegir el panel que más te convenga, presentándote cada uno de estos y tratando algunas ventajas y desventajas que tienen en comparación con el otro modelo.

Panel solar rigido, características, ventajas y desventajas

Los paneles solares rígidos son los más conocidos por parte de los usuarios. Esto es debido a que se tratan de los modelos más antiguos y que por lo tanto más tiempo llevan en uso.

Por otro lado, estos paneles solares rígidos son más demandados debido a que son menos específicos de cara a realizar la tarea que necesiten, ya que, además, no tienen por que ser movidos una vez establecidos en su terreno.

Los paneles solares rígidos destacan por tener una gran eficiencia. De esta forma, son capaces de transformar mucha más energía procedente de los rayos de sol que un panel flexible al uso.

Por esta capacidad que tienen de generar más energía es habitual verlos en diferentes instalaciones que precisamente necesitan de esa capacidad, como por ejemplo en el techo de una casa para proporcionar el suministro eléctrico de la misma.

También es habitual ver hileras de los mismos en grandes porciones de terreno, produciendo más energía que habitualmente se utiliza con fines empresariales.

Precisamente por esta capacidad de energía que tienen, suelen ser la opción más recomendable si se busca un suministro eléctrico para un inmueble.

Además, debido al carácter estacional de los mismos y su gran tamaño, no hacen falta en ningún momento que sean fácilmente transportables, por lo que, una vez llevada a cabo su instalación, ya podremos despreocuparnos de los mismos.

Con respecto a las desventajas de estos paneles solares rígidos, es que son mucho más pesados, por lo que su instalación suele ser algo más complicada y también deben de darse las condiciones óptimas para que pueda procederse, como disponer de una buena cantidad de espacio.

Por otro lado, los paneles solares rígidos son bastante más frágiles que los paneles solares flexibles, por lo que se pueden llegar a romper con una mayor facilidad dado que no están acostumbrados a los vaivenes que puede llegar a sufrir un panel más flexible.

Todo esto provoca, en definitiva, que un panel solar rígido sea mucho más complicado de trasladar.

Panel solar flexible, características, ventajas y desventajas

Para paliar todas las desventajas que tienen los paneles solares rígidos, se encuentran los paneles solares flexibles. Basta con echar un vistazo al nombre para saber que la principal peculiaridad de estos paneles solares es que se pueden doblar.

Dependiendo del tipo de panel flexible con el que nos encontremos, se pueden doblar más o menos, pero la media sería de unos 30 grados, por lo que se adapta mejor a todo tipo de estructuras.

Que un panel solar flexible se pueda doblar, implica que sea mucho más ligero y también más delgado que el panel solar rígido.

Con estas características, un panel solar flexible cumple mucho mejor su función, que es la de poder transportarse a cualquier lugar.

El peso más ligero de estos paneles flexibles, hacen que sean mucho más útiles en aquellas casas que no soportarían el peso de un panel solar rígido.

De esta forma, es posible utilizar un panel solar flexible como si se tratara de uno rígido, si la casa en donde vamos a colocarlo no aguanta el peso de este segundo.

Sin embargo, habitualmente es fácil encontrar estos paneles solares flexibles en toda clase de vehículos de recreo, como las embarcaciones, las casas rodantes o caravanas.

Gracias a la flexibilidad de estos paneles, se pueden colocar sin ningún problema en el techo del vehículo, ya que este se adapta a su contorno curvo con facilidad. Por otro lado, estos paneles solares flexibles son bastante más ligeros y cómodos de llevar, por lo que se pueden sacar partido de los mismos en varias situaciones, si por ejemplo rotamos el vehículo.

Otra de las ventajas de estos paneles solares flexibles es que son más baratos que los paneles rígidos. Esto es debido a que son menos contundentes en cuanto a tamaño se refiere y que, además, son menos eficientes.

La principal ventaja de los flexibles frente a los rígidos es la movilidad y es que, mientras que un panel solar rígido se tiene que levantar a unas cuantas pulgadas del suelo para funcionar, el flexible se puede pegar a ras contra la superficie.

La flexibilidad y movilidad de estos paneles, es una muestra de fragilidad y su principal desventaja. Es por ello que mientras un panel solar rígido puede llegar a contar con hasta 20 años de garantía, los flexibles solo se garantizan en torno a los 5 años.

En definitiva, dependiendo del uso que vayas a dar al panel, será más interesante contar con un modelo u otro. En esencia, no existe un tipo superior a otro, puesto que dependiendo de lo que necesites, existe un tipo de panel solar que te podrá servir a las mil maravillas en el caso de necesitarlo.